Las nuevas soluciones plásticas e «inteligentes» ofrecen múltiples opciones para conseguir un mantenimiento predictivo

 «Machine learning», «Big data» y «Industria 4.0»: los beneficios potenciales de la digitalización de la producción se esconden tras estos tres conceptos. Los productos «inteligentes», como los «smart plastics» de igus, permiten que las empresas puedan incrementar la fiabilidad de sus sistemas y planificar las tareas de mantenimiento de forma precisa, lo que ayuda a reducir costes. igus mostrará el funcionamiento de sus productos y sus ideas innovadoras en el Stand B113 de la feria Advanced Factories 2018.

 A partir de la gama de productos «isense» desarrollada en 2016, igus ha conseguido que soluciones como cadenas portacables, cables flexibles, guías lineales o platos giratorios, sean «inteligentes» mediante diferentes sensores y módulos de monitorización. Entre otros aspectos, estos se encargan de medir el desgaste durante el funcionamiento y de emitir una alerta con cierta antelación para poder planificar una reparación o sustitución del sistema. Mediante el módulo de comunicación icom, los datos obtenidos sobre el estado y las posibles alertas se pueden incorporar directamente en la estructura del departamento de mantenimiento de la fábrica, así como recibirse vía ordenador, tableta o teléfono móvil. Actualmente, los «smart plastics» ya predicen la vida útil de una gran cantidad de aplicaciones de nuestros clientes, por ejemplo, en la industria de la automoción. Además, se encuentran en desarrollo continuo con la cooperación de nuestros clientes. Estas novedades se presentan en el Stand B113 de la feria Advanced Factories de Barcelona.

Integración individual de los «smart plastics»

Los módulos isense utilizan sensores para recopilar datos de cadenas portacables, cables para movimiento, guías lineales o platos giratorios, están equipados con una interfaz que se integra fácilmente en el armario de control y un recopilador de datos permite guardar los valores en una tarjeta SD. Los datos obtenidos a partir de los diferentes sistemas isense se envían al módulo icom sin necesidad de cables, donde se sintetizan y se procesan. Además, el cliente puede elegir diferentes métodos de integrarlos en su infraestructura. El icom puede transmitir e integrar los datos de los sensores a un ordenador en un software ya existente o mediante una intranet y también es posible conectar con el centro de datos de igus. En este caso, las recomendaciones de mantenimiento a partir de «Machine learning» y algoritmos de inteligencia artificial, se comparan y se definen continuamente a partir de la experiencia obtenida en múltiples aplicaciones y en el laboratorio de igus, el más grande del sector con 2.750 metros cuadrados. Richard Habering, director de los «smart plastics» de igus, afirma: «La gran cantidad de resultados obtenidos en nuestros test de laboratorio se incluyen en los calculadores online de vida útil, permitiendo predecir de forma precisa la vida útil de una cadena portacables en una aplicación en concreto». Y añade: «Los componentes isense aportan una fiabilidad adicional a nuestros clientes a partir de actualizaciones continuas sobre la vida útil de sus productos. Esto es así porque los sensores también incluyen las condiciones ambientales concretas de cada aplicación. De esta forma, el mantenimiento y la sustitución solo se llevan a cabo cuando es realmente necesario, ahorrando tiempo y costes de mantenimiento».